En algunos de los parajes más bonitos de nuestro país se produce la flor de sal. Lagunas y salinas de Cádiz, Almería o Mallorca son testigos de un proceso de recogida artesanal que da como resultado un producto especial, inconfundible y con propiedades únicas: la sal marina. En otro momento hablaremos sobre su proceso de recogida y tratamiento, pero hoy queremos detenernos en algunos de los beneficios que aporta la sal marina a diferentes niveles.

En primer lugar, la flor de sal lleva a cabo lo que se denomina una “antropización de los recursos naturales”. ¿Qué significa esto? Que la flor de sal es tan beneficiosa para la biodiversidad que dejar de producirla repercutiría negativamente en el entorno.  La flor de sal se alimenta y se funde con la flora y fauna del entorno y viceversa. No en vano, algunas lagunas donde podemos encontrar estas salinas, como las Salinas de Cabo de Gata, han sido nombradas Reserva de la Biosfera por la Unesco

La flor de sal tiene un sabor único, más suave al paladar. Esto se debe a las propiedades inigualables de los lugares donde crece, ya que la flor de sal se beneficia del entorno y a su vez el entorno se beneficia de la flor de sal. Si nos fijamos, al principio la flor de sal no es blanca sino de color rosa. Esto es porque absorbe las propiedades de un alga llamada Dunaliella Salina, que es la que la confiere su característico sabor.

La flor de sal tiene propiedades únicas y es la sal más rica y completa en nutrientes. Sus granos suelen ser irregulares (entre 2 y 4 mm.) y su principal característica es que se mantienen en perfecto estado, nunca se apelmazan.

El proceso de extracción y cultivo es manual y se realiza guardando un total respeto por el medio ambiente. No existe un proceso en fábrica. Incluso se comercializa en envases de cartón reciclable.

Tiene una baja cantidad de sodio pero es muy rica en magnesio por lo que la flor de sal es muy beneficiosa para el organismo, sobre todo contra los problemas de hipertensión. También previene contra problemas en el sistema nervioso y los riñones, y es muy saludable para los pacientes con diabetes.

Combate la acidez de estómago y elimina ácido láctico y ácido úrico.

Otorga a los alimentos un sabor único. Los expertos recomiendan que, por su facilidad para disolverse y proporcionar un agradable sabor, se añada a la comida justo al final.