Os damos las claves para poder elegir un buen abogado y que la relación entre cliente y letrado sea siempre cordial y fructífera:

  1. La relación no debe sobrepasar a una amistad muy cercana, pero tampoco ser un simple negocio. Hay que saber el papel de cada uno, pero el abogado debe tener empatía y ponerse en el lugar de su cliente para saber cómo actuar
  2. Asesoramiento en un escenario dinámico, con información asimétrica
  3. Sin duda la experiencia en este sector es esencial. Un buen curriculum con una solida formación es primordial para el éxito.
  4. Alta capacidad de resolver conflictos en poco tiempo y de forma casi inmediata. Soluciones rápidas.
  5. Intentar que la comunicación con el cliente sea comprensible, dejar a un lado tecnicismos que puedan crear dudas o significados diferentes a lo que realmente ocurre.
  6. Tener flexibilidad en el horario, saber que los clientes tienen trabajos y solo poder reunirse a última hora del día o fines de semana.
  7. Que tenga una amplia red de contactos en la zona donde vayan a  trabajar. En muchas de estas situaciones es cierto el refrán que dice “es bueno hasta tener amigos en el infierno”
  8. Tener una obsesión por la investigación sobre el problema y llegar a controlar todos los factores
  9. Dar un constante asesoramiento
  10. Por supuesto, debe cumplir todas las normas y principios deontológicos de su profesión
  11. El abogado tampoco debe vivir por y para el cliente, debe tenerlo atendido, pero también comprender que tiene familia y vida privada que atender.