Los tiempos han cambiado, y mucho. La vida en pareja ya no es lo que era, mejor dicho, la vida en pareja se ha reinventado. Esto es, antes era impensable que un hombre y una mujer pudieran vivir juntos sin estar casados, por no decir dos hombres o dos mujeres.

Hoy en día, “vivir en pecado” es algo de lo más común. No por ello, el sueño de muchos y muchas de nosotros, aunque nos obcequemos en decir lo contrario, es el de contraer matrimonio con nuestros respectivos enamorados, ya sea de blanco y por la iglesia o simplemente haciendo una visita al juzgado más cercano.

Como digo, los tiempos cambian y las bodas además de haberse convertido en verdaderos negocios, también han ido adquiriendo con el tiempo un tinte de supremacía. La experiencia me dice que el contraer nupcias se ha convertido en una muestra de poder, esto es, lo que ahora prima es el la cantidad de invitados a la misma, la ostentosidad del menú, los trajes de la novia y el novio, los de los padrinos… y así un largo, larguísimo etcétera.

Pues bien, desde mi más humilde criterio aquí os dejo una pequeña o gran idea para celebrar ese día o simplemente cualquier otro, de la forma más original que se me ocurre: alquiler para catering. Alquilando nuestro catering, podremos tener hasta el último detalle a nuestro gusto. Además algunas empresas de catering perminten alquilar el mobiliario completo. Desde el diseño de las sillas,mesas, mantelería hasta los detalles de la vajilla.

Con esta opción podemos decidir desde el sitio, esto es, el lugar donde deseamos que se celebre nuestro evento, pasando por el mobiliario que más nos guste, las vajillas y cristalerías, mantelería, cubertería… esto es, todo está en nuestras manos, todo a nuestro gusto, como hecho a medida exclusivamente para nosotros.

Sinceramente creo que es una brillante idea que una vez llevada a cabo pondrá de morros a muchos conocidos.