El cigarrillo electrónico, una mejora para tu salud y la de tu bolsillo

Desde que el Gobierno de la UE implantara restrictivas normas sobre el uso del tabaco en lugares públicos, así como medidas disuasorias de su consumo gravando fuertemente el tabaco, los fumadores se enfrentan a una disyuntiva: o amoldar su vicio a tan exigente norma, o dejar de fumar. Pero en esa disyuntiva aparece el cigarrillo electrónico,  útil para ambas opciones.

El cigarrillo electrónico es un dispositivo que produce vapor mediante una combustión interna de un líquido y ese vapor es inhalado por el usuario. Son recargables y los líquidos pueden ser con o sin nicotina, de hecho por eso sirven tanto como sustitutivo del tabaco mientras no se puede fumar en un lugar público, o como una herramienta para sobrellevar la desintoxicación de nicotina ya que el hábito del vapeo recuerda al de fumar. Es más, aunque no se deje del hábito de fumar y se consuma el cigarrillo electrónico con nicotina, este último es menos perjudicial al carecer de monóxido de carbono y alquitrán.

Existen diferentes tipos de cigarros electrónicos, y según el tipo las ventajas son diferentes. Algunos de ellos son ligeros y similares a los cigarrillos de plástico mentolados, pero su batería es muy débil y han quedado casi obsoletos. La mayoría funcionan con líquidos recargables y tienen diferentes resistencias que regulan la intensidad del vapor. Aunque cada vez son más los diseños que apuestan por los filtros desechables con atomizador integrado, un sistema más práctico y que dota de mayor autonomía al vapeo, a parte de que tiene mayor calidad la intensidad del vapor al renovar con cada filtro el atomizador.

Independientemente del sistema que utilicen,  el común denominador en todos ellos es el ahorro. Al ser dispositivos electrónicos recargables, el desembolso inicial, variable dependiendo de la marca, se amortiza al poco tiempo, s¡empre comparando con la cantidad de tabaco que se fumara anteriormente. Las recargas, bien liquidos bien filtros desechables, duran más del doble de una cajetilla cada una y cuestan la mitad, con lo cual podemos afirmar que el ahorro es de cerca de un 55%.

Por tanto, las ventajas de pasarse a la moda del vapeo son muchas tanto para la salud como para el bolsillo, y el éxito y aceptación de los mismos habla por sí solo. Las tiendes de cigarros electrónicos o e-cigar invaden las calles, los portales de venta online son cada vez más y no paran de extenderse las comunidades de vapeadores. Y, lo que es más importante, por mucho que las tabacaleras, principales afectadas, han intentado desprestigiarlo, las investigaciones públicas no han conseguido dar con ningún aspecto que consiga equipararlos al tabaco normal.

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