La máquina de aire acondicionado es un aparato que, como alude su nombre, realiza un tratamiento del aire para acondicionarlo hacia la temperatura deseada, tanto si se trata de frío como de calor. El acondicionamiento del aire consiste en regular las condiciones de temperatura (refrigeración o calefacción), humedad, movimiento de aire en el local y limpieza del mismo a través de sistemas de renovación y filtrado.

 

Hay dos tipos de sistemas de aire acondicionado: los autónomos y los centralizados. Los primeros producen calor o frío y realizan un tratamiento del aire que no resulta del todo completo. Los segundos tienen una máquina que se dedica a tratar el aire para obtener energía térmica del sistema centralizado. En este caso, una caldera funcionando con combustible es la encargada de producir el calor; y una máquina frigorífica es la que se encarga del frío actuando por absorción o por compresión del aire.

 

A nivel no industrial, existen dos tipos de aire acondicionado, que incluyen desde aparatos caros hasta baratos, como son los domésticos y los comerciales. La categoría de los comerciales engloba el aire de ventana, que se coloca en un hueco de la pared, dejándolo parcialmente dentro y fuera del local; el split de pared, donde el compresor se ubica fuera del local (generalmente en una ventana o terraza) y la máquina encargada de emitir el aire dentro de la estancia; el split de techo, cuyo funcionamiento es similar al anterior pero más potente y costoso; el portátil, que se caracteriza porque todo el sistema se aloja en una caja con ruedas; y el central, utilizado para acondicionar edificios completos, ya que su instalación resulta más compleja que en los casos anteriores.

 

En el caso de los aires acondicionados comerciales, encontramos diversos tipos, como son el de split de pared y de techo, el central y el Roof-Top. Los modelos de split de pared y de techo son similares a los de uso doméstico, con la salvedad de que se contratan de mayor potencia. Son ideales para instalarlos en locales pequeños, como tiendas de ropa, peluquerías o panaderías. El sistema de acondicionamiento central se utiliza en locales completos donde se cuida, además del servicio de refrigeración y calefacción, el decorado. Estas máquinas se integran en el techo, de modo que pasan desapercibidas para los clientes. Su aspecto más negativo es el coste elevado. Finalmente, los modelos Roof-Top destacan por lo fácil que resulta instalarlos. Son unidades compactas que no requieren conexiones frigoríficas.