El otro día estuve tomando un café con un amigo, la conversación se terminó convirtiendo en esas en las que te vuelves místico y profundizas acerca  de conceptos que nunca te habías planteado sorprendiéndote a ti mismo por tu manera de afrontar el mundo. El tema central la muerte y cómo afrontarla.

Lápidas personalizadas

Todo empezó con el comentario acerca del forofismo que hay actualmente entre los aficionados del club de fútbol Atlético de Madrid provocado principalmente por la comunión afición-club que hay desde la llegada del actual técnico, Simeone. La grada vive con intensidad los partidos. Hablamos de que impulsado por esa afición un amigo nuestro se había unido al llamado Espacio Memorial del club, a través del cual sus cenizas reposarán en el estadio cuando éste fallezca.

Más allá del tema de pensar hasta dónde puede llegar el amor que una persona le puede tener a un club de fútbol para permanecer unido a él hasta la eternidad, lo que más nos llamó la atención fue la idea de que un hombre de sólo 35 años pueda estar planificando ya su muerte. Incluso hay gente que contrata lápidas de diseño para que su lápida cuando muera esté a su gusto.

Y lo cierto es que después de mucho hablar los dos nos pusimos de acuerdo en una cosa: afrontar la muerte con naturalidad es algo positivo. Tenemos que reconocer que la muerte es algo inevitable, que algún día llegará más tarde o más temprano. Así que,  ¿por qué temerla o verla con ahogo? Hay que asumirla como parte de la vida y dramatizar no nos lleva a ninguna parte.

Que duda cabe que cuando alguien muere joven por un accidente el palo para la familia es inmenso. Pero en mi opinión, si antes todo el mundo sabemos vivir la vida con positividad y hacer ver a nuestros seres queridos que estamos preparados para ella, el dolor por la muerte para ellos será mejor.

Así que nuestra conclusión fue esa, ver la muerta de una manera natural y como parte de la maravillosa vida.