Qué usos tiene y cómo hacer un “turbante” de toalla

turbante de toalla

Envolverse la cabeza en una toalla ofrece muchas ventajas más allá de ser una manera más de secarse el cabello. Como en Toallas Personalizadas queremos que rindas mejor tu tiempo y le saques más provecho a las cosas de tu hogar te explicamos los usos y cómo hacer los “turbantes” de toalla.

Secado amable de tu cabello

El uso constante del secador en tu pelo termina por debilitarte el cabello. En cambio, al envolverlo en una toalla lograrás el mismo cometido y también le das un toque ecológico a tu rutina.

Con el cabello húmedo envuelto en una toalla, es una posición perfecta para prepararte antes de salir, porque tienes las manos libres para maquillarte y puedes irte probando vestidos sin temor a mojarlos.

En días fríos, otro de los usos del “turbante” de toalla es mantener tibia tu cabeza después de salir de la ducha.

¿Cómo envuelves tu cabello?

Atado con el cabello por encima de la cabeza:

  1. Escoge el tamaño correcto: la toalla de largo debe sobresalir de los hombros si se deja caer de la parte superior de la cabeza y de ancho debe cubrir desde la nuca hasta la línea de nacimiento del pelo. La recomendación es tener toallas exclusivas para secarte el cabello, algunos prefieren las de felpa por su suavidad pero si tienes el pelo rizado lo mejor es utilizar paños de microfibra que son menos abrasivas.
  2. Remueve el exceso de humedad: dándote toques leves con una toalla suave y así evitarás que el pelo chorree.
  3. Desenreda tu cabello: si tu pelo es lacio, usa un peine de dientes grandes. Si tienes rizos puedes omitir este paso y apretujarte el pelo en pequeñas secciones para mantener las ondas.
  4. Voltea tu cabeza hacia abajo: inclínate a la altura de la cintura y usa las manos para hacer que tu pelo quede colgando frente a tu cara.
  5. Ajusta la toalla antes de empezar a enrollar: acomódala para que la mitad de esta quede en la nuca, la idea es que ambos lados tengan el mismo largo. En posición inclinada, enrolla los lados de la toalla alrededor de la línea de nacimiento del pelo. Envuelve con firmeza pero no excesiva.
  6. Pasa la “cola” del turbante por encima de tu cabeza: mientras con una mano te pasas el atado, sostén la toalla por uno de los lados de la cabeza para que el paño se mantenga en su lugar.
  7. Asegura la toalla enrollada: mete la punta del atado del pelo enrollado por entre el pedazo de toalla que cubre tu nuca para que no se desenvuelva.
  8. Deja tu pelo secar por 30 o 60 minutos: si después de una hora sigue húmedo, busca otra toalla y vuelve a enrollarla hasta que esté menos húmedo. Para retirar el atado, vuelve a colocar la cabeza hacia abajo y desenrolla tu pelo suavemente. Deja tu pelo suelto dentro de la toalla para que cuando levantes la cabeza no tengas que quitarte el pelo de la cara.

Es una técnica fácil que te simplificará el trabajo de prepararte para salir cada día.

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